
La tensión electoral en Venezuela está en aumento, impulsada por las promesas desesperadas de Nicolás Maduro y las amenazas de Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez. Mientras tanto, las acciones contra los seguidores de María Corina Machado y la campaña de desprestigio contra el candidato Edmundo González Urrutia siguen intensificándose. En este contexto, el papel de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) es crucial, no solo por ser los encargados de la seguridad del país, sino también por su responsabilidad en la ejecución del Plan República, que supervisa la seguridad y el orden durante el proceso electoral.
Varios oficiales de diferentes componentes de la FANB han expresado sus opiniones sobre la postura que tomarían en caso de un triunfo opositor en las elecciones del 28 de julio. Un general del Ejército comentó: “No tengo duda, la Fuerza Armada dará la misma respuesta que en 2015, cuando la oposición ganó la Asamblea Nacional. La FANB aceptaría un resultado favorable a la oposición anunciado por el Consejo Nacional Electoral (CNE)”.
Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que el CNE manipule los resultados, el general afirmó: “Si se roban las elecciones, estoy seguro de que la FANB apoyará una desobediencia civil. La información de los resultados será pública y la gente quiere un cambio, ha perdido el miedo”.
Diego Armando Comisso Urdaneta, Capitán de Fragata retirado, también confía en que la FANB respetará los resultados si estos son adversos a Maduro. Sin embargo, añade: “El régimen hará todo lo posible para manejar la información y nunca admitir públicamente que Maduro está perdiendo. La situación es crítica, con manifestaciones gigantescas y espontáneas que reflejan la esperanza y confianza del pueblo en el dúo María Corina/Edmundo González”.
El Mayor (Av) Luis Hartmann Ruiz, por su parte, duda que la FANB desconozca un resultado arrollador a favor del cambio. “El Plan República tendrá el conteo rápido de los resultados y los segundos comandantes buscarán aprovechar la situación para ascender, desmoronando la estructura de poder actual mediante traiciones y dobles traiciones”.
Un coronel de la Guardia Nacional comparte esta perspectiva y asegura que la FANB debe respetar y hacer cumplir el resultado de las elecciones. “Cada vez que hay manifestaciones, hemos apoyado al pueblo. El régimen pierde las elecciones”.
El Frente Institucional Militar (FIM), una asociación civil de militares retirados, también se ha comprometido a participar activamente en el proceso electoral de julio de 2024. En un comunicado, destacaron la importancia histórica del momento y la necesidad de un cambio que devuelva la esperanza a Venezuela después de 25 años de maltrato.
Los militares retirados se describen como defensores de la patria, comprometidos con la libre participación del pueblo en unas elecciones limpias y con la imparcialidad en la ejecución del proceso. Exhortan a los miembros activos de la FANB a ser guardianes efectivos de la democracia y a respetar la voluntad popular expresada en las urnas.
En resumen, a medida que se acercan las elecciones del 28 de julio, la posición de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana será determinante en la transición política de Venezuela. La voluntad de los militares de respetar los resultados electorales podría ser clave para garantizar un proceso democrático y pacífico.