Una mujer residente de Florida, que llegó desde Canadá cuando era niña, se llevó una desagradable sorpresa al intentar renovar su licencia de conducir. Cynthia Downs, de 62 años, acudió al Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) y descubrió que no era ciudadana estadounidense, lo que también la dejó en una situación migratoria irregular.

Downs, quien ha vivido en Florida desde su infancia, nunca había enfrentado problemas relacionados con su estatus migratorio. En una entrevista con el medio WPTV, explicó que su padre era estadounidense y su madre canadiense, y que la familia se mudó a Estados Unidos cuando ella era muy pequeña. Sin embargo, al renovar su licencia, se dio cuenta de que no tenía la ciudadanía estadounidense, lo que también la dejó sin acceso a los beneficios del Seguro Social que había acumulado tras años de trabajo.

La situación se complicó aún más debido a la dificultad de probar la ciudadanía de su padre, quien había vivido en Estados Unidos y servido en el ejército antes de que ella naciera. Muchos de los documentos que podrían haber comprobado su situación se perdieron en un incendio.

La abogada de inmigración Elizabeth Ricci, que representa a Downs, afirmó que no es la única persona que enfrenta este tipo de problema y señaló que el error fue del sistema, que nunca les pidió prueba de ciudadanía hasta que llegó el momento de la jubilación. Downs, por su parte, se mostró frustrada y preocupada por la pérdida de los beneficios del Seguro Social, los cuales considera justos tras décadas de trabajo e impuestos pagados en Estados Unidos.