Tras las polémicas elecciones en Venezuela, donde el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró a Nicolás Maduro ganador sin revelar las actas electorales, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue uno de los últimos mandatarios en pronunciarse. La oposición venezolana asegura que los resultados son diferentes a los anunciados.

Dos días después, Petro emitió un comunicado mencionando “graves dudas” sobre el conteo y solicitando un escrutinio transparente. A partir de ese momento, tanto él como su gobierno han adoptado una postura firme sobre la situación en Venezuela, lo que ha generado interpretaciones diversas entre sus seguidores y críticos.

Durante la campaña electoral venezolana, Petro calificó en abril la inhabilitación de María Corina Machado como un “golpe antidemocrático”. Colombia no envió observadores a las elecciones. Tras la proclamación de Maduro y las críticas de varios gobiernos de la región, la Cancillería colombiana emitió un comunicado el 29 de julio invitando al diálogo entre líderes políticos venezolanos. Un día después, el canciller Luis Gilberto Murillo instó al gobierno venezolano a “despejar cualquier duda sobre los resultados”, mientras Petro guardaba silencio.

El 31 de julio, Petro publicó en su cuenta de X un mensaje pidiendo un escrutinio transparente de los votos y proponiendo un acuerdo entre el gobierno de Maduro y la oposición. “Las graves dudas que se establecen alrededor del proceso electoral venezolano pueden llevar a su pueblo a una profunda polarización violenta”, escribió.

Horas después, Maduro respondió en una rueda de prensa afirmando que no opina sobre los asuntos internos de Colombia y destacando su respeto por Petro. También criticó a los expresidentes colombianos Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos.

El mismo día, durante el lanzamiento del Instituto Colombiano del Petróleo y Energías de la Transición (ICPET) en Santander, Petro aludió a la situación en Venezuela, advirtiendo sobre la posibilidad de un conflicto armado en la región.

En la noche del 31 de julio, la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó una resolución que exigía a Venezuela publicar las actas de las elecciones y garantizar la seguridad del personal diplomático. El gobierno de Colombia, junto con Brasil, Bolivia y Honduras, se abstuvo de votar. El expresidente Santos calificó el voto de Colombia en la OEA como “una vergüenza”.

Finalmente, el 1 de agosto, Petro respondió en redes sociales a una publicación de la líder opositora venezolana María Corina Machado, enfatizando que “no es un gobierno extranjero el que debe decidir quién es el presidente de Venezuela”, y que corresponde a los venezolanos llegar a un acuerdo político para cesar la violencia y garantizar un escrutinio transparente. Machado respondió a Petro: “Así es, señor Presidente Petro, y el pueblo de Venezuela ya decidió”.