Según informes de medios rusos, el Kremlin está considerando la posibilidad de ubicar misiles de largo alcance en países latinoamericanos, incluido México, con el fin de atacar objetivos estadounidenses en caso de conflicto.

Estas afirmaciones surgieron durante la emisión del programa ’60 Minutos’ en la televisión rusa, donde los presentadores e invitados expresaron críticas constantes hacia Occidente, enmarcando la situación actual como una disputa de poder entre Moscú y la OTAN.

Desde Kyiv, se ha argumentado la necesidad de tener la capacidad de atacar objetivos en territorio ruso, especialmente después de los avances rápidos de las fuerzas rusas en las regiones fronterizas, como Járkiv. En última instancia, Washington ha dado su aprobación para el uso de armas en este contexto, aunque con algunas restricciones.

Durante el programa, el presentador Evgeny Popov enfatizó los comentarios del presidente Joe Biden, quien señaló que la autorización de Estados Unidos para que Ucrania utilice armas no implica que estas puedan ser empleadas para atacar directamente a Moscú o a instalaciones gubernamentales rusas.