
La deforestación en la Reserva de Caparo, ubicada en los llanos occidentales de Venezuela, ha puesto al mono araña, un primate en peligro de extinción y poco estudiado, al borde de la desaparición. En medio de esta crisis, la bióloga Diana Liz Duque se ha convertido en una defensora incansable de este frágil ecosistema.
La primera vez de Diana en Caparo
Diana Liz Duque, bióloga de la Universidad Central de Venezuela, visitó por primera vez Caparo buscando al mono araña para su tesis doctoral. A pesar de múltiples expediciones sin éxito en otros bosques venezolanos, finalmente encontró a estos primates en Caparo, donde la deforestación ha reducido drásticamente su hábitat. La emoción de verlos por primera vez se mezcló con la preocupación: la alta concentración de monos era señal de la pérdida de su hogar.
La batalla contra la deforestación
Creada en 1961, la Reserva Forestal de Caparo abarcaba 180.000 hectáreas de frondosos árboles. Sin embargo, la falta de reforestación tras la explotación maderera ha dejado el paisaje desolado, con apenas 7.000 hectáreas de bosque original. Este pequeño fragmento es el último refugio del mono araña, una de las 25 especies de primates más amenazadas del mundo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
El Proyecto Spider Monkey
Hace 14 años, Diana fundó el Proyecto Spider Monkey para estudiar y proteger a estos primates. “Los monos arañas son frugívoros y juegan un papel crucial en la regeneración del bosque dispersando semillas”, explica Duque. Sin embargo, la fragmentación de su hábitat les obliga a recorrer mayores distancias en busca de alimento, complicando su supervivencia.
El desafío de la conservación
El trabajo de Diana no ha sido fácil. Ha enfrentado invasiones de terrenos, deforestación ilegal y la falta de recursos. En 2018, 200 familias invadieron el bosque para construir viviendas y cultivar, lo que motivó la creación de un grupo de guardabosques liderado por José Melgarejo, conocido como Paipa, un trabajador jubilado de la Universidad de Los Andes.
Esfuerzos de reproducción en cautiverio
La conservación en cautiverio también enfrenta retos. En el Zoológico Leslie Pantin, en Turmero, lograron que Pepino, un viejo mono araña, engendrara una cría tras ser trasladado allí. Este éxito muestra la importancia de los programas de reproducción para asegurar la variabilidad genética y la posible liberación futura de estos primates en su hábitat natural.
Educación y reforestación
Diana ha integrado a la comunidad local en sus esfuerzos, promoviendo la educación ambiental y la reforestación. Con el apoyo de organizaciones internacionales, ha logrado financiar los salarios de guardabosques y dotar de libros a las escuelas rurales. Estos guardabosques también participan en el conteo de monos y en la reforestación, aportando su conocimiento sobre las especies arbóreas locales.
Un futuro incierto pero esperanzador
A pesar de los desafíos, Diana sigue comprometida con la conservación del mono araña y su hábitat. Aunque considera regresar a Colombia para continuar su investigación, su mayor logro ha sido concienciar a la comunidad local sobre la importancia de proteger este relicto de bosque. “Es crucial que los habitantes comprendan el valor de lo que tienen”, afirma Duque.
La lucha de Diana Liz Duque es un testimonio de la resiliencia y el compromiso necesarios para proteger la biodiversidad en un mundo cada vez más amenazado por la actividad humana.