La Comisión Nacional Electoral de Venezuela ha decidido retirar formalmente su invitación a la Unión Europea para que observe las próximas elecciones presidenciales programadas para el 28 de julio. Esta medida se tomó en respuesta a la ratificación de sanciones individuales por parte de la UE contra altos funcionarios del gobierno venezolano.

El presidente de la autoridad electoral, Elvis Amoroso, anunció esta decisión, instando además al levantamiento completo de las sanciones. En sus declaraciones, expresó que permitir la presencia de observadores europeos sería inmoral debido a las prácticas neocolonialistas e intervencionistas que, según él, la UE ha llevado a cabo contra Venezuela.

Amoroso afirmó categóricamente que aquellos sujetos a sanciones no son bienvenidos en el país mientras dichas sanciones estén vigentes. Este movimiento llega en un momento crucial, ya que estas elecciones marcan la primera participación de la oposición en una contienda presidencial en una década en Venezuela.

El actual presidente, Nicolás Maduro, del partido gobernante socialista, busca un tercer mandato. Maduro había llegado a un acuerdo con la oposición para celebrar estas elecciones, lo que temporalmente llevó a una relajación de las sanciones petroleras impuestas por Estados Unidos en octubre. Sin embargo, estas sanciones se restablecieron en abril, citando preocupaciones sobre la integridad del proceso electoral.

Recientemente, la UE había anunciado la suspensión temporal de sanciones personales contra Elvis Amoroso, pero este rechazó la medida, argumentando que todas las sanciones deben levantarse, tanto a nivel personal como contra el país en su conjunto. En respuesta a esta situación, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, respaldado por el parlamento dominado por el oficialismo, solicitó formalmente a la Comisión Nacional Electoral que retirara la invitación a la UE para observar los comicios.