
Durante una reunión de la llamada ‘Gran Misión Abuelos y Abuelas de la Patria’, transmitida por el canal estatal VTV, Nicolás Maduro expresó su preocupación por el impacto de las sanciones económicas de Estados Unidos en las personas de la tercera edad.
Según el mandatario venezolano, esta generación, considerada como la fundacional de la patria nueva, ha sufrido las peores consecuencias de las sanciones y agresiones imperiales. Maduro aseguró estar atento a las críticas, propuestas y exigencias de este sector de la población, comprometiéndose a incorporarlas y trabajar en su favor con determinación.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, respaldó estas afirmaciones, destacando la aprobación de una ley para proteger las pensiones ante las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Estados Unidos. Esta ley, propuesta por el Ejecutivo, busca mitigar los efectos negativos de las sanciones en los pensionados venezolanos.
Según el gobierno, las pérdidas parciales en ingresos durante el primer cuatrimestre del año superaron los 2.000 millones de dólares debido a las sanciones estadounidenses. Esto ha llevado a una drástica reducción del valor de la pensión y el salario mínimo, lo que ha obligado a muchos adultos mayores a buscar trabajo nuevamente para cubrir sus necesidades básicas, incluyendo alimentación y medicinas.
La crisis persistente en Venezuela ha generado una situación precaria para los adultos mayores, quienes se ven obligados a buscar opciones laborales para sobrevivir. Esta realidad refleja la urgente necesidad de abordar los impactos humanitarios de las sanciones internacionales en la población más vulnerable del país.